Hemos leído y escuchado sobre la aromaterapia y sus beneficios aquellos que estamos interesados en lograr bienestar a través de productos naturales y el uso adecuado de nuestros sentidos.

Como su nombre lo dice, la aromaterapia es un tratamiento terapéutico para promover el bienestar físico y psicológico, por sus propiedades analgésicas y más, donde el sentido del olfato juega un papel fundamental.

Este tipo de terapia es una experiencia que nos muestra lo poderoso que es el sentido del olfato. Al estimularlo con productos como los aceites esenciales, aromatizadores, esencias para difusor de aromas (muchos de estos los vendemos en La tienda de los sentidos), entendemos y aprendemos cómo los aromas pueden ser parte de una vivencia cotidiana de salud y vitalidad.

Beneficios de la aromaterapia

Dentro de los beneficios más comunes de la aromaterapia encontramos: fortalecimiento del sistema inmunológico, alivió del estrés, mejora la salud respiratoria, tratamiento para afecciones en la piel, mejora del sueño, relajación, alivió de la tensión y dolor muscular, mejora del estado de ánimo y equilibrio emocional.

El olfato es el principal receptor de las propiedades curativas de la aromaterapia y muchos estudios consideran que su influencia debe ser más definida como psicológica que fisiológica. Los olores actúan a través del nervio olfativo, estimulando el cerebro, influyendo así en el estado emocional.

¿Cómo funciona la aromaterapia?

Los aromas, moléculas del olor que son compuestos químicos, entran por la nariz alcanzando la mucosa olfativa, ubicada en la parte superior de cada fosa nasal. Debajo de las mucosidades, en el epitelio olfatorio, las células receptoras especializadas, también llamadas neuronas receptoras del olfato, detectan miles de olores diferentes. Estas transmiten la información a los bulbos olfatorios, que se encuentran en la parte de atrás de la nariz. Aquellos tienen receptores sensoriales que en realidad son parte del cerebro que envían mensajes directamente a los centros más primitivos del cerebro donde se estimulan las emociones y memorias (estructuras del sistema límbico) y centros “avanzados” donde se modifican los pensamientos consientes (neocorteza).

A su vez, los centros cerebrales perciben olores y tienen acceso a recuerdos que nos traen a la memoria personas, lugares o situaciones relacionadas con estas sensaciones olfativas, por tanto, los olores se manejan en el sistema límbico, que es el lugar de nuestro cerebro dónde además de la supervivencia se coordina la conservación de la especie, o la sexualidad, el comportamiento emocional y los instintos, la ira, la producción de hormonas y la capacidad de aprendizaje.

Es importante agregar que “nuestro sentido del olfato es 10 mil veces más sensible que cualquier otro de nuestros sentidos, y que el reconocimiento del olor es inmediato. Otros sentidos similares, como el tacto y el gusto deben viajar por el cuerpo a través de las neuronas y la espina dorsal antes de llegar al cerebro, mientras que la respuesta olfatoria es inmediata y se extiende directamente al cerebro”. Este es el único lugar donde nuestro sistema nervioso central está directamente expuesto al ambiente.” (von Have, Serene Aromatherapy).

Historia de la Aromaterapia

Hablando del origen y antecedentes de la aromaterapia, es preciso remontarnos a tiempos inmemoriales. Los aceites esenciales de diferentes plantas han formado parte de las terapias más usadas por los chinos, egipcios, hindúes, griegos y romanos, quienes los utilizaron en la cosmética, en perfumes y en la medicina. En China, por ejemplo, se utilizan desde el año 4.500 A.C.

También se dice que los antiguos egipcios usaban aceites esenciales para embalsamar y con fines terapéuticos. En Grecia, los médicos como Galeno o Hipócrates aprovechaban las ventajas de las hierbas aromáticas para tratar a sus pacientes. Jesucristo empleó los aceites esenciales para ungir a los enfermos, y en muchas partes de la Biblia se menciona el uso de estos productos con fines espirituales o terapéuticos.

Durante la Edad Media los aceites esenciales desempeñaron un papel fundamental en asuntos de salubridad: se emplearon para fumigar los lugares por donde azotaban las pestes: los hospitales y calles eran desinfectados con fogatas en las que se empleaban aceites esenciales y plantas medicinales.

La primera vez que fue utilizado el término aromaterapia fue en 1935, por el químico francés René-Maurice Gattefosé. Esta técnica no se considera parte de la medicina convencional (desde un punto de vista científico), por lo que entra a formar parte de las terapias o medicina alternativa.

En los últimos años, el uso de los aceites esenciales ha dejado de ser algo más que una materia prima en la elaboración de perfumes, cosméticos y en la industria alimenticia. Hoy, a través de la aromaterapia y sus diferentes usos, son un elemento terapéutico muy valioso.

En países como Francia, la aromaterapia es toda una profesión, pues cada día surgen personas dedicadas no solo a descubrir más aceites esenciales de la naturaleza sino a formularlos, bien en el plano terapéutico y curativo, como en el cosmético y espiritual.

Algunos de los métodos más comunes de uso de la Aromaterapia son:

Baños aromáticos con aceites esenciales: Los baños con aceites esenciales son de gran ayuda para la relajación y manejo del estrés, así como calmante del dolor de los músculos y las articulaciones. Se añaden algunas gotas de aceites esenciales al baño con agua caliente o se usan geles espumosos para ducha o tina, que ya vienen preparados con dichos aceites.

Difusores de aroma: Haciendo uso de los diversos tipos de difusores de aromas que existen con velas, aceite de higuerilla, electicos con vapor; se disuelven en agua los aceites esenciales permitiendo aromatizar los ambientes y generando beneficios para la salud respiratoria y mejora del estado de ánimo. Importante hacer uso de aceites que sean solubles en agua.

Aromatizadores en Spray: Para aromatizar ambientes o aplicar en el cuerpo o como tónico facial. Importante que no contengan químicos. Preparados igualmente a base de aceites esenciales o mezclas de ellos, son muy usados para la relajación, el manejo de las emociones, tratamientos faciales o corporales. También se usan para limpiar y mover las energías en diversos espacios físicos.

Inhalación de vapor: Este método se usa para impactar directamente el sistema respiratorio, limpiar los conductos nasales y obtener los efectos terapéuticos de los aceites esenciales en los pulmones. Este es un gran método para prevenir las infecciones respiratorias.

Inhalador nasal: El uso del inhalador nasal puede tener efectos similares a la inhalación de vapor, sin embargo el inhalador nasal se puede llevar consigo a todas partes. Fortalece la salud respiratoria y también es útil para apoyarse emocionalmente a través de la conexión directa que existe y que ya explicamos anteriormente, entre los olores y los centros emocionales en el cerebro.

Cremas/Lociones para la piel: Añadir algunas gotas de aceites esenciales a cremas o lociones o usar las que ya vienen preparadas con aceites esenciales, puede traer grandes beneficios para tratar problemas en la piel como resequedad, congestión, quemaduras de primer grado, picazón, erupciones cutáneas, cicatrices, picaduras de insectos o también dolores musculares.

Masajes terapéuticos con aceites: Aumentar la eficacia del masaje terapéutico mediante el uso de aceites esenciales, que mezclados o diluidos adecuadamente, traen beneficios para mejorar la circulación,  aliviar el dolor muscular o de las articulaciones y nutrir la piel. Igualmente los masajes con los aromas de los aceites son muy relajantes y pueden mejorar el estado de ánimo y apoyar el equilibrio emocional.

Bálsamo para los labios: La mezcla de aceites esenciales en una base como cera de abejas, aceite de coco, manteca de karite o cera de jojoba, son excelentes para crear un bálsamo terapéutico usado en problemas de resequedad o agrietamiento de los labios.

Importancia de los aceites esenciales

Todos los productos usados en la aromaterapia deben estar preparados con aceites esenciales. Estos se encuentran en células especializadas o glándulas de algunas plantas, flores, hierbas y árboles.

Técnicamente, cuando una sustancia está todavía en la planta, se denomina “esencia”. Estas esencias son utilizadas por la planta para la protección contra los depredadores y para atraer a los polinizadores. Después de la destilación de una planta, la sustancia aromática se denomina aceite esencial.

Los aceites esenciales deben ser siempre usados bajo la guía y conocimiento de un terapeuta experto en el tema. Igualmente deben ser usados con moderación y precaución en mujeres embarazadas, niños, personas con alergias o problemas en la piel o sistema respiratorio. Nunca deben ser acercados o usados en los ojos. Algunos pueden ser irritantes o inflamables.

Los aceites esenciales son preciosos y si son utilizados con moderación, en dosis mínimas y bajo la guía adecuada; pueden ofrecer un inmenso beneficio terapéutico. Provienen de diferentes partes del mundo, y través de los sentidos, podemos disfrutar de estos diversos olores del mundo.

Los invito entonces a conocer lo que tenemos en La Tienda de los Sentidos para estimular adecuadamente y en forma natural nuestro sentido del olfato y descubrir una nueva forma de promover nuestro bienestar físico, mental y espiritual.

¡Bueno, esperamos que con ese resumen ya sepas qué es la aromaterapia!

Siempre a tu servicio,

Malisa

Links relacionados y referencias:

  1. Libro AROMATERAPIA Y MASAJES, de Ivan Darío Osorio Posada
  2. http://www.lineaysalud.com/salud/medicinas-alternativas/aromaterapia
  3. https://mejorconsalud.com/los-beneficios-de-la-aromaterapia/
  4. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-598761
  5. http://www.tsbvi.edu/seehear/summer05/smell-span.htm
  6. https://www.aromahead.com/
  7. https://neurofisiologia10.jimdo.com/sistema-nervioso/sistema-limbico/
  8. https://neurofisiologia3.jimdo.com/el-sentido-del-olfato/